En una reunión familiar, el abuelo le dice a su nieto: «Recuerda, siempre mantén la calma, hijos míos». El nieto responde, «Abuelo, ¡pero si tú tienes cinco hijos y todos son los que más gritan!». El abuelo sonríe y dice: «Por eso lo digo, así nunca nos perdemos en las multitudes».