Un tren y un caracol estaban charlando en la estación. El tren presume y dice: «Yo soy tan rápido que nunca llego tarde». El caracol, levantando una ceja, responde: «Bueno, yo tampoco… ¡Porque tengo tiempo de sobra para planificar cada retraso!»
Un tren y un caracol estaban charlando en la estación. El tren presume y dice: «Yo soy tan rápido que nunca llego tarde». El caracol, levantando una ceja, responde: «Bueno, yo tampoco… ¡Porque tengo tiempo de sobra para planificar cada retraso!»